El Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en España es la cantidad mínima que debe recibir un trabajador por su trabajo diario, mensual o anual. Este salario es fijado por el gobierno y se revisa periódicamente, teniendo en cuenta factores como el coste de vida, la situación económica general y el índice de precios al consumo.

El SMI garantiza que los trabajadores reciban una remuneración justa y suficiente para cubrir sus necesidades básicas y las de su familia. Además, juega un papel importante en la reducción de la desigualdad y la pobreza laboral. Su valor varía de año en año, y a veces puede haber actualizaciones adicionales dentro del mismo año en respuesta a circunstancias económicas particulares.